jueves, 11 de septiembre de 2014

PERDONAR... O ACEPTAR

Has entrado en un periódo de escucha activa y reflexión ... llevas un par de días reflexionando sobre el significado de perdonar y te planteas que quien perdona está emitiendo un juicio hacia el perdonado. Uy que lio...

Estás sintiendo que perdonar hace sentir al perdonado el único responsable de la situación que se presenta y que tú te eximes de cualquier responsabilidad, sitiéndote con todos los derechos para ganar el juicio... en definitiva cargándole al perdonado con una deuda que va a impedir que pueda mirarte abiertamente a los ojos sin sentir culpa de por vida.

Decides cambiar PERDÓN por ACEPTACIÓN, dejando de juzgar y de juzgarte, aceptando que cualquier situación que la vida te presenta la has creado tú, te liberas y te quedas con las lecciones aprendidas a través de la observación y la comprensión... sientes paz interior.

Has tomado la energia necesaria para ser responsable de tu vida, sin las cargas que te causaban dolor de espalda.

Estás recuperando la alegría y las ganas de realizar tu propósito en la vida, vas viendo como una nueva forma de vida es posible a través de tú propio cambio, la felicidad está en tí, no depende de nadie... Estás haciendo las paces contigo y aceptando.

Has decidido dejar de dar para recibir y sueltas las expectativas, ya no hay deudas. 

Dejas que la vida le ofrezca la oportunidad de perdonarse a si mism@.

martes, 9 de septiembre de 2014

EXPECTATIVAS EN LA PAREJA

Al ser la pareja un vínculo tan profundo se actualizan en ella los anhelos y los temores más infantiles. Por esto en la pareja se pueden vivir los... más intensos tormentos emocionales, las más grandes desdichas y turbulencias, o bien el mayor de los éxtasis y las dulzuras junto con la pasión, la amistad y el acompañamiento.

domingo, 7 de septiembre de 2014

EMPEZANDO A DESPERTAR

Me dices que trabajabas y trabajabas.. creías que tu trabajo te satisfacía, consentías a tu pareja, a tu familia.... te sentías necesitada por los tuyos porque les dabas todo lo que pedían y te considerabas casí una superwoman, incluso habías llegado a pensar que  eras la mejor de la familia.
Tu ego no te dejaba ver que en realidad eras tú la que más les necesitaba, tenías pánico a estar sola, estabas insegura y te sentías bien pensando que eras el puntal de la familia, la que lo organizaba todo por el bien común.